Descubre las playas de Mazagón y disfruta de unos días inolvidables frente al Atlántico, en plena Costa de la Luz, en Huelva. Kilómetros de arena dorada, aguas limpias y un entorno natural privilegiado te esperan para desconectar y vivir el auténtico espíritu del sur. Paseos junto al mar, chiringuitos con la mejor gastronomía local, atardeceres únicos y actividades para todos los gustos hacen de Mazagón el destino perfecto. Un lugar ideal para disfrutar en familia, con amigos, en pareja o en solitario, con todo lo necesario para aprovechar cada momento junto al mar.
La playa de Mazagón cuenta con verdes y ocres de las zonas más agrestes del litoral, rodeada de protegidos alto valor ecológico como el Parque Nacional de Doñana, el Paraje Natural de Marismas del Odiel, la Laguna de las Madres o el Estero Domingo Rubio. El color marrón claro de su arena fina, más propia de parajes exóticos, que sorprende por su textura suave y cálida, convirtiéndose en elemento de especial belleza en el paisaje en la marea baja. Aguas tranquilas, con una nueva infraestructura turística y de servicios, entre la que destaca la de navegación deportiva, representada, principalmente, en su moderno puerto deportivo.
La playa del Puente del Vigía o playa del Muelle del Vigía, es un lugar tranquilo ideal para desconectar de la rutina, y está muy poco frecuentada incluso en la época estival. Llama la atención es su larga pasarela que se adentra en el mar, ideal para practicar desde ella la pesca. En tierra, podemos ver un bello edificio, en el que antiguamente vivía el vigía de este muelle. Es una playa idílica, en un bello entorno natural, con arena clara y aguas transparentes y quietas.
La playa de La Estrella o también conocida como la playa del Arroyo Julianejo es agreste y salvaje caracterizada por un sistema de dunas móviles en su cordón paralelo a un acantilado conformado por médanos solidificados por su origen milenario, y coronados por frondosos pinares y monte bajo, que asoman a un mar sereno y de aguas templadas. Esta playa está habilitada con servicios, duchas y aparcamientos vigilados.
Playa de la Fontanilla, suele ser una playa bastante concurrida. Cuando la marea está baja el espacio de playa es amplio, sin embargo, éste se reduce considerablemente cuando la marea sube. Frontera natural de Doñana, de la que apenas la separan unos kilómetros, convierte esta franja de dunas y acantilados en una verdadera barrera que preserva ese gran paraíso ecológico.
La playa del Parador se sitúa en un espacio paradisíaco de belleza inigualable, en el Parque Natural de Doñana, en ella se ubica el Parador de Mazagón, frente al océano y junto a la larga playa, en medio de un frondoso bosque de pinos y de sus característicos acantilados de color ocre. Este es un lugar privilegiado para disfrutar de la naturaleza y de las azules aguas del Atlántico. El coche se puede dejar arriba, y se va bajando a la vez que se disfruta de unas impresionantes vistas del entorno natural que la rodea.
Su peculiar nombre, playa del Rompeculos, procede del siglo XIX por un canal de agua que se abrió paso entre las dunas. Su longitud es de unos 3 km y uno 100 metros de anchura. En ella se practica el nudismo, aunque la frecuentan también un buen número de no nudistas, en perfecta armonía y respeto. Su arena es fina y dorada, y sus transparentes y limpias aguas suelen presentar un oleaje moderado, ya que son frecuentes los vientos suaves. Se trata de una playa rústica y aislada, que no dispone de ningún tipo de servicio, aunque sí hay un aparcamiento en las cercanías.
La playa de El Arenosillo se caracteriza por ser una playa virgen de arena fina y dorada. En el Arenosillo se encuentra el Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales (INTA). A esta playa se puede acceder caminando desde las playas colindantes, en cuyo transcurso se tiene contacto con la naturaleza, o bordeando la base aeroespacial, aunque el acceso suele estar restringido.
En plena costa de Mazagón, entre pinares y dunas, se alza la Torre del Loro, una antigua torre vigía del siglo XVI que hoy preside una de las playas más salvajes y tranquilas de Huelva. Rodeada de naturaleza y bañada por el Atlántico, este rincón es perfecto para quienes buscan historia, paisaje y desconexión en un solo lugar
Entre Matalascañas y Mazagón, se abre paso un sendero de pasarelas de madera que conduce a uno de los secretos mejor guardados de la costa de Huelva: Cuesta Maneli. Rodeada por el Parque Nacional de Doñana, esta playa virgen te regala acantilados dorados, dunas infinitas y aguas cristalinas. Ideal para quienes buscan desconexión, naturaleza en estado puro y una experiencia lejos del turismo masivo.